E N E L C A M I N O: la estética
del RoadMovie
EL AUTO
ROADMOVIE: dícese del género fílmico que sucede en el transcurso de un viaje y que involucra a un auto y a una carretera... El Roadmovie, captura con exactitud la noción de que la condición humana es ambigua al igual que el corazón, y que la vida esta dominada por el vacío... Y es, precisamente este vacío, la mejor
justificación para cambiarlo todo, dejarlo todo o simplemente largarse al carajo corriendo detrás de una infinita línea blanca con autos de ida y vuelta...
Además de muchos años de contaminación y combustible, el automóvil es también uno de los objetos culturales más importantes del siglo XX, no sólo para áreas como el diseño, la aerodinámica, la física mecánica y la comunicación, sino para otras más, como el poder, el estatus, la velocidad, la comodidad y el entretenimiento; redescubiertos por el marketing de la publicidad, la obsolescencia planificada y los medios masivos de comunicación.
En torno al auto se construyó toda una relación fetichista y tapizamos medio planeta con asfalto y edificios para estacionamientos. Modificamos las ciudades de los siglos anteriores y abatimos el concepto de distancia. El primer diseño de un auto se lo debemos a nada menos que a Leonardo da Vinci, como la del submarino y el helicóptero, y no ha Heny Ford que sí se benefició del frlorentino y llegó a ser el hombre más rico del mundo.
El auto, carro, automóvil, carcacha, lámina, ranfla o como se le quiera decir, no es, sino nuestra paquiderma majestad tan indispensable en los Ángeles, en Alemania, en Canada, en la Ciudad de México, y tan obsoleto en NY, Boston o San Francisco. Lo mismo se encuentra en el desierto, que en el lugar más recóndito del mundo, aunque ya no funcione. ¿Quien no recuerda aquellas monstruosas bestias relucientes de los 50s?, o de los locos 70s que podían llegar a los 200 kilómetros por hora en menos de lo que canta un
gallo, o los tanques pesadísimos de colores sobrios que eran los Pakars y los Lincón de los 40s; con sus películas de espías, de gangsters, de fantasmales tránsfugas y locos, como Bonie y Clay, si, el coche que todos los padres y abuelos quisieron tener...
El automóvil como símbolo de la modernidad y el tiempo, y en torno al cual, los norteamericanos han desarrollado gran parte de su cultura; dígase el freeway, el autocinema, la comida chatarra, las empresas de seguros, las carreras de alta velocidad, el glamour de lo comercial y por supuesto el roadmovie.
EL GENERO
El RoadMovie, es, de los géneros fílmicos, el más apasionante y entretenido de todos. Quizá por sus características estilísticas, que van del constante cambio de escenario y movimiento interior / exterior, hasta el juego claustrofobia / libertad, producidas por los efecto de plano cerrado-interior del automóvil,
contrastados con la libertad del desplazamiento y la vista panorámica de los paisajes. El movimiento, la historia que se cuenta sola.
Otros lo prefieren por su temática, que gira en torno al escape, la libertad, la huída, el cambio o la ruptura, el irse, sencillamente, enfrentando circunstancias que lo conducirán a un destino inesperado. Quién no recuerda aquella memorable escena en la que Peter Fonda arroja su reloj al suelo en Easy
Rider, una de las joyas del género, o la otra en que Thelma le jura a Louis, que nunca más viajará de reversa en lo que le queda de vida, refiriéndose al rompimiento que ha hecho con su marido, la familia y hasta con su rol de mujer.
En la mayoría de estos filmes, la historia gira en torno a dos personas -aunque una esta bien si es como en Mad Max, cuyo final es de comic-, que por lo regular son amigos, cómplices, amantes, parientes o solo compañeros; dígase de celda, de trabajo o tan solo de viaje. Estos héroes se desplazarán de un lado a otro, transgredirán los límites;
sean estos los de la velocidad, el comportamiento o los de la vida misma, como en El trancurso del tiempo de Wenders o en el filme de David Linch, Lost Highway. Juntos sortearán todos los obstáculos que se les presenten, al grado que estos serán las grandes lecciones a aprender en el camino. Puede que nunca lleguen a ningún lado, pues esto es lo que menos importa; como en Perdido en América de Albert Brooks o Kalifornia de Dominic Sena; o puede ser que sólo corran detrás de una quimera. Lo que esta puesto en cuestión, es el autodescubrimiento, la aventura, los límites de la interacción o las expectativas, en un trasfondo de inmensidad; dígase lo mismo en Luna de Papel que Asesinos por Naturaleza.
Reyes de la carretera, por ejemplo, otro de los clásicos del género pero este de Wenders, captura con exactitud la noción de que la condición humana es ambigua al igual que el corazón, y que la vida esta dominada por el vacío. Y que es, precisamente este vacío, la mejor justificación
para cambiarlo todo, dejarlo o simplemente largarse al carajo corriendo detrás de una infinita línea blanca con autos de ida y vuelta.
* LA MOTO
Si bien Easy Rider no inaugura el género, si define la estética de la producción de cine independiente de los 70s; basada en:
1-Un nuevo estilo de actuación alejado de la formación del actor's studio, que dio como resultado, una relación de indiferencia entre el actor y la cámara.
2-Una edición basada más en lo fortuito que en la estructura narrativa convencional y el montaje kaleidoscopio muy al estilo de Godard. Y
3- El uso de la música de rock en el soundtrack como acompañamiento perfecto para la movilidad y la acción.
Ángeles Salvajes, de Roger Cormon (l966), es la primera película que retoma la fetichización de la parafernalia macho-erótica de la motocicleta y el antihéroe al estilo de Marlon Brando y James Dean, para conformar un filme que explora en la destructividad como búsqueda
desesperada para la trascendencia. Ángeles salvajes, además, instaura el arquetipo de los personajes del género; individualistas, nihilistas, perdedores, anarquistas, víctimas de la sociedad pero verdugos del moralismo. Ver Nacidos para perder l967 o Carrera contra el diablo de l976. "Better to serve in Hell than rule in Heaven".
En lo que respecta al cine nacional contamos con el precedente de clásico de clásicos: “A toda máquina” con el inolvidable Pedro Infante a la cabeza y Antonio Aguilar de copiloto, en sendas Harley Davidson. Otro en moto, José
Alonso corriendo como a 120 kilómetros por hora alrededor de la plaza de toros en el filme “Los Cachorros”.
A continuación una lista de los mejores Road Movies de varias décadas (42).
Alberto Roblest, revista “Casa del Tiempo”, Núm.63, mayo 1997, México DF.