EL  VIDEO  AL  BORDE  DE  UN  ATAQUE  DE  NERVIOS

(Nuevas tecnologías, lenguaje y video independiente)

      EL ATAQUE

   Hablar de una Cultura al borde de un ataque de nervios es tan válido ahora como lo fue a fines del siglo XVIII, o a fines del siglo XIX con la emergencia de las vanguardias artísticas. Años antes, años después, todos los fines de siglo han estado marcados por grandes acontecimientos; dígase en la historia, la política, la sociedad, la ciencia, el pensamiento y por supuesto el arte. Hay incluso quienes afirman que estos cambios de pensamiento y percepción surgen a partir de una serie de pequeñas acciones eslabonadas, producto a su vez de un sentimiento muy profundo de renovación y crisis arraigados en la psique humana. Es por eso que a unos minutos de entrar al siglo XXI nos preguntamos con bastante inquietud como será ese futuro tan cercano ahora y tan lejos aparentemente en los relatos de anticipación. ¿Acaso habrá un redescubrimiento de los valores humanos, un replanteamiento de las formas de ver, sentir y conocer? ¿Cómo y a que grado se modificarán los viejos valores de la humanidad? ¿Cómo serán las nuevas relaciones Estado-Dinero-Sociedad-individuo? ¿Será acaso la parte thanática del hombre la que domine y nos lleve a la destrucción como en las películas futuristas? ¿Se cumplirán las profecías, vendrá alguien de fuera, ocurrirá un desorden cósmico? ¿O será nada más al crash ecológico del planeta a lo que nos enfrentemos y que de hecho ya estamos viviendo? Lo que es evidente, es que nos encontramos en un impasse histórico en el que son cuestionadas las ideologías, los aparatos jurídicos, los viejos valores morales, las aplicaciones económicas, las teorías artísticas, las relaciones familiares y de pareja, el papel del individuo en sociedad, etc. Lo paradójico del caso es que no hacemos nada, e impávidos como simples espectadores, sí acaso virtualizamos. Entre indiferentes y apáticos somos mas que culpable y nos morimos de miedo, fanatismo, superficialidad, descreimiento, y hasta de hambre. Dominan la especulación, la corrupción, la avaricia, el egoísmo y el papel moneda. Además, y por si fuera poco, en medio de una crisis global de la economía y el pensamiento neoliberal -basado mas en las cifras y los números-, nos enfrentamos a los recortes anuales de los presupuestos asignados a educación y cultura no sólo en América Latina, sino ahora también en EUA y Europa. Dinero, dinero.     

      LOS NERVIOS

   Nos encontramos en vísperas de entrar al nuevo siglo con más y mayores tecnologías, que van del CD ROM a la Realidad Virtual y de ésta a la tele presencia; de la habitación inteligente a la televisión interactiva, del video-teléfono a la televisión de alta definición, de las redes ciberespaciales a la televisión celular, de la cultura telemática al hipermedia; pasando por todos los sistemas de inteligencia y percepción artificiales, y estamos obligados nosotros los videastas, los comunicólogos, los artistas y todos aquellos quienes trabajamos con medios alternativos electrónicos, a participar de forma amplia, crítica y propositiva dentro de esta nueva dimensión telemática que seguramente definirá al Siglo XXI, planteándonos de entrada que la comunicación es un DERECHO de todos como sociedad civil y no sólo de quienes tienen el dinero suficiente para comprar un espacio en los satélites. ¿No es gozoso aunque un tanto preocupante estar viviendo esta segunda gran revolución comunicacional?

   Es gozoso sí, en cuanto que nos encontramos ante otra forma de ver la realidad, es fascinante por lo que aportan todos estos aparatos y sistemas en términos visuales, sensoriales y mentales no sólo a los receptores, sino a los emisores. Es relevante el momento en que nos encontramos, en tanto que amplían el espectro de comunicación... pero también es preocupante en términos del significado que adquiere esto, si recordamos que los medios de comunicación son una extensión del poder ideológico de las grandes empresas de comunicación y de la mayoría de los gobiernos.  ¿Qué va a circular por las carreteras de información; clichés, banalidades, información controlada y manipulada, o simplemente basura digital?

      EL VIDEO

   En los ochentas, ante la proliferación de equipos de diferentes formatos y costos, es que el video pasa a convertirse en la opción más viable en Latinoamérica para expresar vivencias, contar historias, visualizar conceptos y concretar sueños; pero también para denunciar injusticias, documentar represiones y dar voz a los grupos marginales y las comunidades indígenas. Además de para documentar fiestas, ritos o simplemente como instrumento importante en la preservación de la memoria  popular.

   Las categorías existentes -aunque existen también híbridos genéricos- son: el documental, el video clip, la animación, la ficción en video y el videoarte y/o experimental. Respecto a este último cabe mencionar que es el género gracias al cual no sólo los museos han tenido que abrir sus puertas a los videastas independientes, sino que en gran medida ha impulsado el nacimiento de video salas, la creación de Bienales, la transformación del Carrillo Gil en museo de Video, el premio VideoFilVideo en Guadalajara, las muestras internacionales como "Ecrans du Mexique" que viajó a Francia, las becas FONCA, la revista de video independiente y arte electrónico VISION MULTIPLE, inspirado varias tesis universitarias, la promoción y consolidación de algunas organizaciones civiles de videastas como TELEMANITA, PIVAC y AVIVAC, entre otras... Sin embargo, el panorama sigue siendo aún bastante desolador en los rubros de derechos de autor, exhibición y comercialización; además de la ausencia de una plataforma para las problemáticas de financiamiento, producción, Base de datos y el acceso a nuevas tecnologías.           

  Crestomatía, fallas de origen, ruido en el mensaje.

  Quienes venimos trabajando por y para la cultura desde  nuestros pequeños espacios y con nuestros modestos equipos, vemos con terror cómo es que cada día crecen las concesiones verticales y las dádivas para la televisión comercial, así como los convenios entre ellas, en tanto que los videastas independientes no tenemos siquiera asegurado el que nuestros productos se vean.   Quizá porque nuestro material se opone a la vulgaridad, la desinformación, el chisme, el melodrama y la violencia que mucho colaboran al analfabetismo, la dependencia y la enajenación. O quizá porque de forma alternativa representamos una presencia abierta, fresca y experimental, así como una alternativa para los espectadores "fuera" del selector de canales. Defendemos nuestro trabajo en pos de la cultura, la enseñanza, la verdad y el arte, pero sobre todo, por un tipo de producto audiovisual enemigo del subdesarrollo, la dependencia, la banalidad y la transculturización. ¿Acaso nuestros telespectadores no tienen el derecho de ver otra realidad que la que Televisa y socios imponen? ¿No es el video un producto cultural alternativo dentro de esa maraña de juegos sucios, censura y adoración del kitsch que corroe a los medios mercantiles? ¿No es auténtico nuestro deseo de participar conjuntamente con las televisoras regionales, culturales y educativas del país en la consolidación y engrandecimiento de una verdadera cultura nacional? ¿Existe algún pretexto legislativo?

      EL LENGUAJE

   Actualmente hay quienes pregonan la muerte del video sin cuestionamientos de causa o porque escucharon decirlo a alguien por ahí. Algunos de sus detractores abrazan sin más las nuevas tecnologías sólo por la simple novedad, que por lo que a percepción y estética se refiere. Y en cuanto a la escasa crítica, esta sigue sentada en el cómodo sillón del arte de mediados del siglo XX, en lugar de asomarse a las nuevas relaciones que se establecen entre la obra de arte y los espectadores. A los primeros había que contestarles que no deben de confundir la muerte de la cinta magnética como sostén tecnológico del video -que quizá ahora lo haga en disco duro, videodisco, o CD-ROOM-, con la muerte de su lenguaje. A los segundos por su lado cabria decirles que el lenguaje video es quizá el que mejor va a acoplarse al cambio tecnológico por su maleabilidad, y a los terceros, hacer de su conocimiento que el nuevo arte no solo exige niveles mas altos de abstracción, sino otra actitud perceptiva y de interrelación como en el arte virtual; donde la obra no se desarrolla ante nosotros, sino entramos a ella; con los ojos, los oídos, el tacto, el olfato; a través de sensores, de cascos de visualización, que sé yo.

      HACER DE LA TV UN ESPACIO PLASTICO

   El lenguaje video nos enseñó otra forma de ver la televisión en gran parte por su particularísima sintaxis, su rapidez y por el tratamiento de sus temas, e incluso por del color. Nos alteró el espacio y el tiempo del lenguaje audiovisual al romper con la lógica del discurso clásico; basado en el inicio, el nudo y el desenlace. Nos acercó próxemicamente a los espectadores desde un medio frío, como en el caso de las videoinstalaciones o los videos de apoyo a otra actividad artística. Hizo coincidir lo que aparentemente era contrapuesto; el arte y la tecnología. Pero sobre todo, nos amplió el espectro del lenguaje audiovisual al convertirnos a todos en emisores potenciales, de un mundo donde imperan la unidireccionalidad de los mensajes, el bombardeo ideológico y comercial, y la falta de reflexión de un planeta  enfrentado con desconfianza a un porvenir que se le viene encima como cubetada de agua helada.

                                                    Alberto Roblest, Revista “Casa del Tiempo”, Núm. 42, Julio l995.

 


alberto roblest

        elspanish@hotmail.com  

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